Tailandia. El pais de la sonrisa.


Los orígenes de Tailandia parecen estar ligados a movimientos migratorios en torno al siglo X de habitantes del sur de China hacia las tierras que hoy ocupa este país. Su asentamiento fue muy difícil debido a las constantes amenazas e invasiones de los países vecinos: actuales territorios de Nyanmar, Vietnam y la misma China.

En el norte es donde mayores vestigios encontramos de las civilizaciones que lo poblaron en esos primeros tiempos, sobre todo en zona de la ciudad de Sukothai, que alrededor del siglo XIII era la capital del territorio y principal asentamiento del reino. Durante esta época en la que el país vivió un gran esplendor, se instauró en Tailandia el llamado budismo Theravada, una de las 19 escuelas de esta religión, y también tuvo su nacimiento el alfabeto tailandés. Otras ciudades importantes que en su tiempo fueron capital del reino son Lopburi, a la que se renunció por un brote de viruela, y Ayutthaya, que fue saqueada brutalmente por los birmanos, hecho del que los numerosos budas decapitados en sus ruinas dan testimonio.

En cuanto a su fisonomía Tailandia tiene una zona norte montañosa en la que Chiang Mai es la ciudad de referencia, una zona centro más llana donde los arrozales invaden el paisaje, la zona de influencia de Bangkok más al sur y por último las tierras de la península de Malaca en las que se encuentran los lugares que hacen de Tailandia un destino paradisíaco.

En este caso, dada la amplitud turística que Tailandia ofrece, y ajustando nuestra propuesta a un viaje de unos diez días, concentramos nuestra atención en tres bloques principales:  Bangkok y su entorno, Phuket y las isla Ko Samui. Hay que tener en cuenta que estamos dirigiendo nuestro viaje hacia los principales focos turísticos, dejando a un lado el enorme patrimonio histórico que existe tanto en estos lugares como en otros puntos del país. Pretendemos dar una idea del camino a seguir poniendo en manos del viajero el entrar en detalles más minuciosos.

Bangkok

Estamos ante una de las capitales más modernas y occidentalizadas del sudeste asiático. Situada a orillas del río Phraya lo cual le brinda una extensa red de canales, sorprende al viajero por su enorme tamaño dando cabida a más de 10 millones de habitantes. Dentro de esta mega ciudad las opciones son inmensas pero siempre hay ciertas experiencias que son imprescindibles.

Empezamos por las más tradicionales : el Palacio Real, que fue residencia de los monarcas hasta 1925 y es un complejo que alberga multitud de edificios, museos, templos entre los que destaca el Wat Phra Kaew, en el que se encuentra el Buda esmeralda, que solo puede ser tocado por el Rey y es considerado el protector del país.
Wat Phra Kaew

En las inmediaciones del palacio encontramos el Wat Arun también conocido como templo del amanecer. Fue la primera ubicación del Buda esmeralda y su imagen iluminada reflejada en el río al atardecer es la mejor de sus presentaciones.
A la otra orilla del río Phraya se encuentra el templo Wat Pho en el que destaca el impresionante Buda reclinado de 46 metros de largo y 15 de alto, que con sus mas de 200 años de antigüedad, es una de las imágenes más antiguas de Tailandia.

Wat Pho

Buda reclinado de Wat Pho. Foto Flickr: Thomas Ballandras.


Para poder acceder a los templos,  se deben llevar los hombros y las piernas cubiertos, debemos quitarnos los zapatos a la entrada y es tradición hacer el llamado ritual de la buena suerte que consiste en depositar monedas, que previamente podemos coger a la entrada, en las urnas que encontramos a lo largo de la visita.

Buscando visitas más lúdicas, un paseo en barca por los canales del río parece una buena idea. Podemos aprovechar la ocasión para internarnos en alguno de los numerosos mercados flotantes que ya se han convertido en toda una seña de identidad de Bangkok. Destacamos el mercado de Damnoen Saduak porque al ser el más turístico, abre todos los días. Tiene la desventaja de que las aglomeraciones pueden hacer que no disfrutemos de la experiencia. Otra opción, alejándonos unos 12 km. de la ciudad, es el tradicional mercado flotante de Taling Chang que tiene como único inconveniente que solo abre los fines de semana.

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Mercado flotante de Damnoen Saduak. Foto Flickr: Xiquinho Silva

Tampoco debemos perdernos los barrios de Chinatown y Little India donde los sabores, olores y colores son los protagonistas de estas zonas llenas de restaurantes y puestos ambulantes. De hecho,  la comida parece ocupar cada uno de sus rincones. En Chinatown también está el templo Wat Traimit que acoge una imagen de Buda de oro macizo de 5 toneladas que se libró del saqueo birmano al cubrirla con un envoltorio de estuco que ocultó por muchos años su incalculable valor.

La calle de Khao San Road es reconocida como perfecto destino para una noche de fiesta por el gran número de bares, restaurantes, discotecas y todo tipo de negocios pensados solo para disfrutar en la ciudad que nunca duerme. La calle de las luces de neón (Soi Cowboy) también conocida como la zona roja, está específicamente dirigido a quien busca sexo en un rincón del mundo que ha convertido esta actividad en un reclamo con las mas variopintas propuestas.

Quedan en el tintero multitud de lugares mágicos que se irán tropezando al adentrarse en Bangkok para sentir su esencia. Nos gustaría resaltar la Casa museo de Jim Thomson. Esta construcción que en verdad consta de 6 típicas casas tailandesas y frondosos jardines perteneció al citado arquitecto neoyorquino que es todo un símbolo para Tailandia por su apasionante vida. Se cree que era espía y durante el tiempo que permaneció en el país, relanzó una decadente industria de la seda que aún hoy se mantiene. Lo más impactante de todo y que puso la guinda a una vida de novela fue su extraña desaparición durante un viaje a Malasia que dejó abierta la puerta a las especulaciones sobre su destino, pues nunca se tuvo certeza de lo ocurrido.

Interior de la casa museo de Jim Thompson.

Interior de la casa museo de Jim Thompson. Foto Flickr: Pahol Chaloeykitti

Uno de las visitas que se considera obligatoria en Tailandia es visitar algún parque natural en los que los elefantes sean los protagonistas. Existen multitud de ellos a través de toda la geografía tailandesa pero el que consideramos mejor por el trato al animal, las condiciones y precio del parque es el Baan Chang. El único inconveniente que tiene es que está situado en el norte del país en la región de Chiang Mai. En cualquier caso seguro que cerca de los lugares que se escojan como destino habrá un parque adecuado para este fin.

Thailand - Chiang Mai - Elephants (last part)

Elefantes en Chian Mai. Foto Flickr: Michael

Para terminar este breve pero exhaustivo repaso a Bangkok, señalar que detrás del ruido, el tráfico, el bullicio y las luces que parecen definir esta caótica ciudad, se esconde también la tradición y el recogimiento de los espacios sagrados pero sobre todo, está su gente que con sus sonrisas como carta de presentación, saben hacer nuestra estancia inolvidable.

Buscar descanso tras los rigores que una gran urbe como Bangkok conlleva, nos lleva hacia el sur del país donde se abre ante nosotros un abanico de posibilidades de turismo de sol y playa. Cierto es que la naturaleza le ha otorgado, sin lugar a dudas, todo lo necesario para poder venderse como un auténtico paraíso y no defraudar al viajero que lo visite. De entre la multitud de oferta disponible y las muchas combinaciones posibles hemos elegido Phuket por infraestructura e historia y Ko Samui por ser una opción menos masificada que la anterior.

Phuket

En este punto de nuestro viaje, las visitas culturales pasan a un segundo y discreto plano pues el lugar no ofrece grandes posibilidades en este sentido y la abrumadora belleza de los entornos naturales eclipsa casi cualquier otro atractivo. Aun así en las poblaciones, las construcciones institucionales y algunos domicilios particulares están construidas siguiendo los cánones del estilo chino-portugués, siendo este el único lugar del mundo en el que podemos verlo. Son características de este estilo la utilización de azulejos en las fachadas y unas peculiares puertas y ventanas.

Playa de Nai Harn

Playa de Nai Harn. Foto Flickr: Wales_gibbons


En cuanto a las playas, las más célebres son: Nai Harn, una de las pocas playas vírgenes que quedan en Phuket y Patong, de las mejores playas de la isla con una hermosa forma de media luna, en la que Bang La Road es un importante centro de vida nocturna. El mirador de Kata Karon nos ofrece una preciosa panorámica de la costa de esa zona así como del Mar de Andamán. Obviamos repetir en cada una de ellas que son playas de aguas cristalinas color turquesa y arena blanca, con multitud de divertimentos y servicios para el turista.

El Cabo de Khao Khad, en el que existe una torre como magnifico mirador hacia el mar desde el que se pueden ver las cercanas islas de Ko Lon, Ko Sire y Ko Bon e incluso en días claros, el mismo Phuket.
Destacamos el punto mas al sur de Phuket llamado Laem Phromthep desde el que se obtienen unas inmejorables puestas de sol.

Tailandia - Ko Phi Phi - Maya Bay

Maya Bay. Islas Phi phi. Foto Flickr: Nicolas Vollmer

Una de las opciones que tenemos desde esta zona, es hacer una excursión a las islas Phi Phi, que es un pequeño archipiélago al este de Phuket al que podemos llegar mediante una de las incontables embarcaciones que ofrecen este trayecto. De las seis islas que lo conforman, Ko Phi Phi Don es la única que está habitada y suele ser parada obligatoria de toda visita a este conjunto. Sin embargo, la más famosa de todas ellas es Ko Phi Phi Lee, donde se encuentra la playa de Maya Bay, escenario de la película de Danny Boyle “La Playa”, protagonizada por Leonardo Di Caprio.

James Bond Island

Phang Nga. Foto Flickr:Carrie Kellenberger

También es imprescindible la visita al Parque Nacional de Bahía Phang Nga. En él las sorprendentes formaciones rocosas verticales, las playas vírgenes, los islotes, las cuevas sumergidas, la riqueza natural del entorno así como del fondo marino, son alguno de los alicientes que tiene este emblemático lugar.

 

Ko Samui

Es la más grande del conjunto de islas que se encuentran en el golfo de Tailandia, en la costa opuesta a la península de Phuket y la única de ellas que posee aeropuerto. Hasta finales del siglo XX era un lugar de pescadores y recolectores de cocos pero en la actualidad toda la isla se ha reconvertido a la industria turística pasando a ser el destino preferido de un visitante que huye de las masificaciones de otros puntos de la costa tailandesa o también del que busca una oferta hotelera más selecta.

Chaweng Beach Koh Samui

Playa de Chaweng, Ko Samui. Foto Flickr: Ankur P

Dentro la isla las principales centros son Chaweng y Lamai, donde se concentran la mayoría de los hoteles y lugares de ocio para el visitante.

Podemos hacer varias excursiones interesantes, entre las que sobresale la visita al Parque Nacional Marino Ang Thong el paraíso de los amantes del kayak.

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Ko Pha Ngan. Foto Flickr: Benjamin Vander Steen

Otra de las islas de esta zona es la llamada Ko Pha Ngan la cual, además de poseer unas playas espectaculares mantiene un cierto aire hippie, fomentado tiempo atrás al considerarse estas islas el paraíso de los mochileros, precisamente por apartarse de los circuitos turísticos más populares de Tailandia. La Fiesta mensual de la luna llena es quizá el evento más renombrado de toda la zona y se celebra en la playa de Haad Rin. 

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Fiesta en Haad Rin. Foto Flickr:Joe Stump

Por último tenemos la isla de Ko Tao también conocida como isla de la Tortuga, ya que en ella encontramos poblaciones de tortuga carey y tortuga verde. Es la isla perfecta para los amantes del buceo.

Recomendaciones generales para la visita a Tailandia

  1. Para la entrada al país solo es necesario un pasaporte con validez mínima de seis meses.
  2. Su moneda es el Baht y es la única moneda admitida, pero no hay problema para conseguir cambio de euros. El valor aproximado es de 1 euro = 40 Baht. Se puede sacar dinero fácilmente de los cajeros automáticos con cualquier tarjeta de crédito.
  3. No es necesario ningún tipo de vacuna obligatoria.
  4. Para los vuelos internos, las compañías más fiables y seguras son Bangkok Airways, Air Asia, Nok Air y Thai Airways
  5. El clima puede suponer un pequeño inconveniente si no se escoge el momento adecuado para nuestro viaje. Se trata de un país con clima tropical con monzón de verano, entre mayo y octubre. Durante ese periodo el ambiente es muy caluroso y húmedo sobre todo en el sur surgiendo las lluvias al final de la tarde. El periodo menos húmedo es de noviembre a febrero.
  6. Al tratarse de un país con una cultura totalmente distinta a la occidental, no estaría de más informarnos de los usos y costumbres de los tailandeses y las formas de comportarse en los lugares públicos.

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