Pompeya y Herculano

Pompeya y Herculano. Un maravilloso viaje al pasado.


El veinticinco de agosto del año 79 d.c. la bahía de Nápoles vivió uno de los desastres naturales mas devastadores de la historia de la humanidad. Cuando tan solo 17 años antes un terremoto había golpeado gravemente la zona y sus pueblos no se habían recuperado aún de tan duro golpe, el volcán Vesubio, la gran mole que preside la zona como si de un señor feudal se tratase, estalló y con una erupción en dos fatídicas fases, sepultó las ciudades circundantes para siempre. De la apasionante visita a los dos centros arqueológicos más importantes, Pompeya y Herculano, pasamos a subrayar los mejores aspectos.

Herculano

Herculano

Cardo de Herculano.

Herculano era un prospero pueblo costero situado a unos diez kilómetros del volcán, morada de comerciantes y marineros, con una población aproximada de unas 4000 personas y una extensión de unas 20 hectáreas. Tras muchos años dormido y pese a los constantes movimientos sísmicos que se producían en la zona, ninguno de los habitantes de Herculano sospecho que el Vesuvio les deparaba el peor de los finales para su localidad. Todo comenzó el 24 de agosto del año 79 d.c. con una primera explosión, seguida de una lluvia de ceniza al principio y ardiente piedra pómez más tarde. Después una colada de barro ardiente cubrió toda la población bajo 20 metros de materiales, borrando toda huella de Herculano. Debido a la cercanía del volcán, la temperatura de los materiales que acabaron con la población alcanzó los 350º centígrados, los cual explica la gran diferencia que hay entre los restos de este lugar y los que se encuentran en Pompeya.

Herculano

Cartel de un bar en Herculano.

En Herculano los edificios están mejor conservados ya que fue sorprendido rápidamente por la erupción y no sufrió gran deterioro en las primeras horas. Quedan restos incluso de viviendas de doble piso, patios conservados en gran medida e incluso muebles y decoraciones de las paredes en muchas de las casas. De igual forma, los restos humanos son distintos a los de Pompeya: en Herculano los cuerpos fueron abrasados literalmente por los gases a altísimas temperaturas, con lo que solo se hallaron los esqueletos. Como hemos mencionado, Herculano se encontraba a la orilla del mar, situación que cambió tras el desastre, pues la linea de costa avanzó 450 metros mar adentro.

Herculano

Puerto de Herculano y detalle de los Fornicci.

Por esta razón resulta llamativo que la entrada a los restos arqueológicos se haga por la zona donde se situaba el puerto, donde encontramos los llamados Fornicis, que eran unos huecos abovedados en la estructura del puerto donde se guardaban labores de pesca y embarcaciones. En estos almacenes tuvo lugar uno de los descubrimientos más impactantes de Herculano. En el año 1982 durante las excavaciones se hallaron numerosos restos humanos que acosados por las embestidas del volcán, buscaron refugio en estos huecos y encontraron la muerte probablemente asfixiados por las nubes de abrasadores gases que el Vesubio estaba expulsando.

Herculano

Casa del relieve de Telefo.

En la visita podemos encontrar multitud de casas -la Casa de los Ciervos, llamada así por unos grupos de mármol que representan estos animales, la Casa del Atrio con mosaicos, una gran vivienda señorial, la Casa de Argo, que poseía bellísimas vistas del sector meridional de Herculano y una de las mas características, la Casa del relieve de Telefo – dos espacios termales, un gimnasio, un teatro y un entramado perfecto de calles -llamados cardos- que son una nueva muestra del gran sentido urbanístico de sus fundadores.

Pompeya

Pompeya, a diferencia de Herculano, era un lugar poblado por un estrato social mas elevado. Muchos habitantes de la capital del Imperio poseían villas de vacaciones en Pompeya y la consideración de colonia por parte de Roma le daba un rango superior respecto al pueblo costero. Así mismo del desastre de Pompeya se conserva el fiel relato de Plinio el Joven, historiador que en dos cartas al Emperador describe las agónicas horas que terminaron con la desaparición de la ciudad. Después de la primera erupción ya mencionada, los Pompeyanos no abandonaron la urbe, restándole gravedad y pensando que sus viviendas les servirían de refugio. Pero tras unas 18 – 20 horas de infierno, en una segunda erupción, una devastadora nube piroplástica (mezcla de gases, ceniza y rocas) en seis oleadas terminó por sepultar Pompeya y a sus incautos habitantes. En el siglo XVI , se hallaron los primeros restos de la ciudad y con el reinado de Carlos de Borbón, Rey de Nápoles, se comenzaron a realizar las primeras excavaciones arqueológicas que continúan  en la actualidad.

Pompeya

Foro de Pompeya

De los restos encontrados, la muralla y las puertas de entrada son la prueba de que en su día Pompeya fue una ciudad amurallada. Una vez pasó a estar bajo el manto protector de Roma, estas construcciones perdieron su utilidad y se integraron en el entorno encontrando viviendas particulares adosadas tanto a las puertas como a la muralla.

Para hacer un recorrido por los puntos más importantes del conjunto arqueológico, entraremos a través de la Puerta Marina desde la que tenemos acceso inmediato al Templo de Apolo, la Basílica y al magnífico Foro con el Templo de Jupiter al fondo. Aunque en la actualidad la superficie es un campo, se conserva una parte del enlosado original de mármol travertino. En su contorno se hallaban los principales edificios públicos de Pompeya. La Via dell´Abondanza, que era la calle mas importante de la localidad, va desde el Foro hasta la Puerta de Sarno. En ella podemos apreciar peculiares pasos peatonales para cruzar y también las marcas de las rodadas de los carros en las losas.

Pompeya

Detalle de las vías en Pompeya.

A lo largo de la Vía encontramos las Termas Estabianas así como infinidad de viviendas y al final de la misma tenemos el Anfiteatro para 20000 espectadores, la Palestra y la Casa de Venus en la Concha. Tendremos que volver sobre nuestros pasos hasta las mencionadas termas para dirigirnos a alguno de los puntos mas atractivos de toda Pompeya. A mano izquierda siguiendo la Via Stabiana, hallamos el Foro triangular, el Teatro mayor y Menor y el Templo de Isis. En el otro sentido encontraremos El Lupanar, El Pistrinum (horno) y al otro lado de la vía de la fortuna llegaremos a la Casa del Fauno y la Casa de los Vettii, dos de las más famosas residencias de las ruinas.

Pompeya

Horno de Pompeya.

Continuando hacia el oeste llegaremos a la vía consolare y tomando dirección a la Puerta de Ercolano podremos caminar a través de la Vía de los Sepulcros, flanqueada por monumentos funerarios y que desemboca en la lujosa Villa de Diómedes, uno de los últimos descubrimientos y que causo gran clamor por el hallazgo en su pórtico de dieciocho víctimas humanas.

Pompeya

Via de Pompeya.

Es necesario mencionar la enorme cantidad de puntos que visitar y las distancias que los separan.Recordemos que en Pompeya había aproximadamente 15.000 habitantes en una superficie de 66 hectáreas, y aunque las ruinas suponen solo una parte de lo que era la ciudad, necesitaríamos muchísimo tiempo para dar cobertura exhaustiva a todo lo que nos tiene que mostrar.

Pompeya

Anfiteatro Romano de Pompeya.

De vuelta hacia el Foro, se encuentran los almacenes principales de las excavaciones, una enorme colección de restos, desde cerámicas, utensilios hasta frescos y pinturas pasando por llamativos mosaicos rescatados de los distintos emplazamientos. Allí también encontramos los famosos calcos de las víctimas de Pompeya, obtenidos con una tecnica que consiste en recuperar la forma de los elementos orgánicos disueltos bajo tierra -cuerpos humanos , árboles , objetos de madera…- llenando el vacío que dejaron con una colada de yeso. El resultado es espeluznante. Representaciones de víctimas en la misma postura en la que fallecieron dan muestra de lo terrible que pudo ser su final. Personas con la cara tapada, intentando proteger a otros, etc


Tanto Herculano como Pompeya ofrecen una visión del mundo en la época romana tal y como era en su momento. Es por ello que son excavaciones arqueológica únicas en el mundo, pues la erupción del volcán detuvo el tiempo, sepultando unas ciudades que se encontraban en su esplendor, dándonos la posibilidad de recuperarlas sin el deterioro que el paso del tiempo habría causado en ellas.

Más información

Dejar un Comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *