Bolonia

Bolonia, una asignatura pendiente.


El hecho de que Bolonia no sea un destino turístico hace de ella un lugar sorprendente, principalmente porque es difícil entender esa inusual falta de visitantes. Aunque en el fondo, lo agradeceremos porque será de las pocas visitas a una ciudad italiana en la que podremos disfrutar del verdadero ambiente y no de esos otros únicamente creados para el turista, en el que a pesar de mostrarnos toda la belleza, reservan para la población local la esencia haciendo que nunca podamos sentirnos del todo integrados. De hecho se espera que vayamos con el mismo ansia que se espera nuestra marcha.Bolonia lo vive de otra manera, no en vano, ser una ciudad universitaria hace de ella un lugar al que la gente llega para quedarse y lo percibes en cuanto la conoces porque se abre a ti.

Bolonia, vista general desde torre Asinelli. Foto via Flickr: Rob Oo

Bolonia, vista general desde torre Asinelli. Foto via Flickr: Rob Oo

Además de buenas sensaciones, Bolonia tiene mucho más que ofrecer. Como no podía ser de otra manera, un centro etrusco y posterior colonia romana guarda mucha historia entre sus limites y conserva vestigios de las antiguas murallas usadas en su día como defensa. Su tradición académica se debe a haber sido el lugar de fundación de la primera universidad del mundo allá por el siglo XI.

Lo más característico de Bolonia son las torres, de las que en la Edad Media llegó a haber 200 y los soportales allí conocidos como il portici, que unen calles, palacios y torres pudiendo hacer un amplio recorrido sin abandonarlos. La razón principal del gran número de soportales que encontramos en Bolonia es una ley de 1288 que obligaba a la construcción de un pórtico en la fachada principal de cada edificación. Gracias a ella hoy podemos disfrutar de sus más de 40 km. de soportales.

Torres Garisenda (izda) y Asinelli (dcha). Foto via Flickr: Rob Oo

Torres Garisenda (izda) y Asinelli (dcha). Foto via Flickr: Rob Oo

Volviendo a las torres, la de Asinelli y Garisenda son las más destacadas no debiendo perder la oportunidad de disfrutar de las vistas de la ciudad desde lo alto. Los 498 escalones de la torre de Asinelli son un desafío que tiene al final una gran recompensa, eso sí, deben abstenerse de subir todos aquellos que estén estudiando porque cuenta la leyenda que en el caso de hacerlo nunca se graduarán.

Piazza Maggiore y Basilica de San Petronio. Foto vía Flickr: Bryn Pinzgauer

Piazza Maggiore y Basilica de San Petronio. Foto vía Flickr: Bryn Pinzgauer

Tampoco podemos olvidarnos de las plazas entre las que destacamos la Plaza Mayor que era un antiguo mercado y es el punto de encuentro para lugareños y forasteros. En sus inmediaciones está la Basílica de San Petronio que por sus ansias de superar en tamaño a la basílica de San Pedro de Roma aún tiene una fachada inacabada pero alberga un fresco de Mahoma en el infierno que ha sido objeto de dos atentados terroristas. En los alrededores también está el Archiginnasio que es uno de los palacios más impresionantes de la ciudad y fue la sede principal de la universidad de Bolonia. En su interior podemos visitar el teatro anatómico.

Archiginnasio

Archiginnasio.Foto Via Flickr: Paolo Piscola


Otras de las plazas destacadas son la Plaza de Neptuno con su hermosa fuente y la Plaza Cavour que es la zona de compras, pero sin duda la más bella es la Plaza de Santo Stefano que la conforman un conjunto de siete iglesias y la hacen un sitio especial posiblemente el más característico de la ciudad.

Piazza Santo Stefano. Foto vía Flickr: Donato Accogli

Piazza Santo Stefano. Foto vía Flickr: Donato Accogli

Si todas las bellezas descritas no nos parecen suficientes, quizás el Giardini Margherita que es parque público donde se construyó en los años 60 un observatorio astronómico que sigue activo o ya el las afueras el Santuario de San Luca (fotografía de la portada) que se comunica con la ciudad con un sendero de pórticos con 666 arcos o el pueblo de Budrio que es una antigua ciudad romana donde se inventó la ocarina, nos hagan decidirnos por esta hermosa ciudad cuando busquemos un lugar del norte de Italia donde parar de camino a uno de los ya de sobra conocidos destinos que este hermoso país atesora.

Recomendaciones

  • Localidades como Ravena, Ferrara, Rimini, Módena y por su cercanía San Marino, merecen mención por resultar lugares de gran atractivo y que a pesar de ello no están masificados como pueden estar lugares de la cercana Toscana. Esto sucede a lo largo y ancho de la región italiana de Emilia Romania.
  • La cercana costa de Rimini donde tenemos oportunidad de disfrutar de una de las playas más largas de Europa y que es destino preferido para las vacaciones de multitud de italianos.
  • Recorrer en coche la SS9 también llamada Via Emilia, que une las localidades de Piacenza y Rimini y que pasa, ademas de Bolonia, por algunas de las ciudades mas reconocidas de la región Emilia Romania.

Más información

  • Completo Blog con todo tipo de información sobre que ver en Bolonia y sus alrededores.
  • Post en Blog de viajes que explica con detalle los lugares más reseñables de la región Emilia Romania.

Dejar un Comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *